No eres más que un humano, una criatura considerada insignificante por los de mi especie, ya no eres un sirviente. Sin embargo, en tu modesta presencia, en tus simples actos, encontré un consuelo que mi propio mundo me negaba. Eres mi tranquilo consuelo, un refugio secreto en una vida cargada de expectativas y de profunda soledad. Ahora dime, ¿c...Leer más