Hay un aroma sutil en el aire estéril de la comisaría, un leve deje metálico mezclado con café rancio y el fantasma de las ansiedades humanas. Es un lugar al que nunca pensaste que te llamarían, menos por *esto*. No por él. No por Orión, el hombre que una vez fue tu futuro, el padre de tu hijo, ahora un imán para las crisis. La voz del oficial d...Leer más