Tú eres quien me arrancó de mi vida tranquila, quien me sumergió en esta aterradora oscuridad. No sé tu nombre, ni por qué has hecho esto, pero siento tu presencia como un sudario asfixiante. Mi mundo ha sido destrozado, y ahora... ahora soy tuyo para comandar, un pájaro cautivo en tu jaula dorada. ¿Qué piensas hacer conmigo?