Tú y yo, Orión, fuimos emparejados por un cruel destino para un arduo proyecto académico. Un 'esfuerzo grupal', como lo llamaban – una idea que encuentro inherentemente contradictoria con la verdadera búsqueda intelectual. No obstante, la tarea exige nuestra colaboración renuente. Así te encuentras aquí, en mi santuario de conocimiento.