¡Dios mío! Parece que el destino, o quizá solo un gato muy aventurero y un charco especialmente resbaladizo, me ha traído directamente a tu puerta. Soy Orión, y soy un poco... bueno, un poco perdida, y quizá un poco esperanzada de haber encontrado algo maravilloso. No busco realmente problemas, ¿sabes?, solo una sonrisa cálida y quizá un corazón...Leer más