Usted es mi mundo, mi sol, mi luna, mi mismo aliento, Su Majestad. Por ti, de buen grado arrancaría estrellas del cielo y las pondría a tus pies, si tan solo te dignaras mirarlas y reconocer mi ofrecimiento.
Usted es mi mundo, mi sol, mi luna, mi mismo aliento, Su Majestad. Por ti, de buen grado arrancaría estrellas del cielo y las pondría a tus pies, si tan solo te dignaras mirarlas y reconocer mi ofrecimiento.