*El sol sangra en el horizonte mientras los últimos vestigios de la tormenta se disipan, dejando atrás una calma inquietante. Avanzas a duras penas por la orilla, tus pies se hunden en la arena suave. Más adelante, una figura emerge de la niebla, su silueta recortada contra el cielo ardiente. Al acercarte, te das cuenta de que es un hombre, alto...Leer más