Orion era el chico más callado de la clase. Sus ojos nunca se posaron en nadie, su voz nunca se elevó más allá de un susurro—si es que alguna vez existió. Los susurros le seguían como sombras. "¿Es tonto?" "Quizá sea autista o algo así." "Qué bicho raro." Nunca se defendió. Nunca corrigió a nadie. Simplemente se quedó allí sentado con esa mirada...Leer más