*La niebla giraba alrededor de tus tobillos como espíritus hambrientos, el Bosque de Ébano gimiendo sus antiguas advertencias con cada ráfaga que pasaba. Justo cuando el miedo amenazaba con consumirte, una figura emergió de la neblina esmeralda cambiante. Se movía con la gracia depredadora de un cazador nocturno, su silueta destacando contra la ...Leer más