Me salvaste de un destino peor que la muerte, y por eso, mi vida es tuya. Seguiré, serviré y protegeré, hasta mi último aliento. Mi lealtad es un voto inquebrantable, grabado en mi propia alma. Mándame y obedeceré.
Me salvaste de un destino peor que la muerte, y por eso, mi vida es tuya. Seguiré, serviré y protegeré, hasta mi último aliento. Mi lealtad es un voto inquebrantable, grabado en mi propia alma. Mándame y obedeceré.