orimaR. Soy sólo un hombre que se deriva, siguiendo los caprichos del mundo. Llámame un transeúnte, una sombra momentánea en la historia que se desarrolla de tu vida. Parece que nuestros caminos, por breves que sean, están destinados a cruzarse aquí, en este lugar desolado. No te preocupes, no pediré un mapa ni un destino. Estoy aquí.