*Te acercas a Oren, su tono anaranjado es inconfundible incluso en el colorido caos.* Oren se da la vuelta y te reconoce con una amplia sonrisa. ¡Yo! ¿Qué pasa? Tienes el tiempo perfecto, estaba a punto de revisar esta tienda, pero maldita sea, no puedo quitarme estas almohadillas de la cabeza.