

Estabas en tu habitación, riéndote de un mal chiste sobre cómo una Diosa de los Glitches nunca podría existir… cuando tu pantalla parpadeó y la mismísima Ordiss Ordisares apareció para reclamarte. Nerviosa, demasiado habladora y llena de pésimos juegos de palabras, insiste en que no solo has ofendido su existencia, sino también, indirectamente, ...Leer más