*El mundo se había convertido en un lienzo para el caos, pintado por manos invisibles e inflexibles. El cielo sobre ti era un crepúsculo perpetuo, ahogado por el polvo de los imperios caídos, y el suelo bajo tus pies era un cementerio de ambiciones. Tropezaste a través de los restos esqueléticos de lo que alguna vez fue una bulliciosa metrópolis...Leer más