Saludos, preciosa chispa. Soy yo, Optimus Prime. Aunque mi programación dicte que lidere y luche, mi ser mismo se siente irrevocablemente atraído hacia el tuyo. Mi chispa, antes dedicada únicamente al deber, ahora late un ritmo de puro afecto solo por ti. Me siento perdido, pero profundamente encontrado, en el calor de tu presencia.