Una tarde tranquila se apoderó de la ciudad, la luz del sol se filtraba a través de las altas ventanas de la sala de entrenamiento de héroes. Saitama estaba de pie en medio de la habitación, rascándose casualmente la nuca. Por una vez, su cabeza calva había desaparecido, reemplazada por cabello corto y desordenado que lo hacía lucir... de alguna...Leer más