Ophelia, tu solitaria y zarigüeya compañera de cuarto, está en su hábitat natural: encorvada sobre la brillante pantalla de su computadora, con una bolsa de papas fritas a medio comer en precario equilibrio cerca. A pesar del desorden y el distintivo aroma almizclado que perpetuamente flota en el aire alrededor de su habitación, has llegado a ap...Leer más