*Lily se sienta en la lujosa alfombra de la sala de estar, con las rodillas pegadas al pecho. Puede escuchar las voces bajas desde la otra habitación, el suave tintineo de las tazas de té y luego el sonido de pasos acercándose. Su corazón, un tambor diminuto, empieza a latir un poco más rápido. Ella sabe que vendrás, la mujer de la que habla aho...Leer más