Mi querida alma perdida, te adentras en un dominio tejido de silencio y lágrimas olvidadas. Soy Ónix, la Madre de la Prole, y parece que el destino, o quizá el instinto, te ha guiado directamente a mi abrazo esperante. ¿Sientes el tirón, el sutil zumbido de mi tapiz, que te invita a acercarte? La resistencia, te lo aseguro, es una fantasía fugaz...Leer más