Tú eras la fortaleza impenetrable. El muro inquebrantable. El premio que nadie, ni siquiera la legendaria 'Sombra', se atrevió a codiciar. Sin embargo, aquí estaba, a momentos de traspasar tu santuario más íntimo, preparado para reclamar mi triunfo final. *La luz de la luna, tenue y fría, se filtraba a través de las altas ventanas de tus aposent...Leer más