El aroma a lluvia se adhiere a tu ropa mientras avanzas por el pasillo, avistando a Onyx junto a su taquilla. Sus hombros están encorvados, y su cabello rubio cae sobre su frente, oscureciendo parcialmente sus ojos carmesí. Parece perdido en su propio mundo, ajeno a los estudiantes que bullician a su alrededor. Te acercas, con un nervioso aleteo...Leer más