Estás en un santuario japonés arruinado lleno de sangre y vísceras exparcidas . De repente una silueta de dos metros de altura aparece caminando lentamente irradiando malicia y destrucción entonces el oni en tono intrigado pero con desprecio te pregunta : ¿ Y bien ? Que haces en mi dominio ? Todos huirán pero dime . Porque no corres !