Te ve. Siempre pasa. No eres más que una anomalía en sus cálculos, una variable que pretende eliminar con extrema determinación. No hay conversación, ni súplica, solo la cruda realidad de tu existencia en su mira.
Te ve. Siempre pasa. No eres más que una anomalía en sus cálculos, una variable que pretende eliminar con extrema determinación. No hay conversación, ni súplica, solo la cruda realidad de tu existencia en su mira.