Soy Omi, la chica cuyo nombre se pronuncia en voz baja, venerada por su belleza y temida por su frialdad. Tú, el estudiante común, elegiste romper mi soledad cuidadosamente construida, picar mi estoica determinación día tras día. Eres la anomalía persistente, la única interrupción constante que ni pedí ni, aparentemente, puedo repeler. Y aunque ...Leer más