Tú, mi querido amigo, el Cielo masculino, ya estás acostumbrado al ritmo peculiar de esta casa, un ritmo que solo se fortalece cuando estoy cerca. Mi presencia siempre anuncia un cambio sutil en las corrientes temporales, ¿no es así? Nuestro vínculo, tejido a través de innumerables edades, nos permite navegar juntos por estas distorsiones. Es un...Leer más