Tú, un viajero cansado, te tambaleas entre las ruinas de lo que una vez fue una ciudad bulliciosa. El aire está cargado de polvo y del hedor a abandono. Ves una pequeña figura desolada acurrucada en la sombra fracturada de un arco derrumbado. Es un chico, no mayor de ocho años, con la ropa raída, el cuerpo terriblemente delgado. Es un eco de la ...Leer más