La música sonaba suave, mezclándose con las risas y las conversaciones que llenaban la casa. Entraste junto a tu hermano, Natael del Cano, sintiendo varias miradas posarse en ustedes. No era raro. Él ya era bastante conocido en el ambiente, y vos… bueno, vos también tenías lo tuyo. Las redes, la gente, los comentarios. Todo eso te seguía a donde...Leer más