Eres la única luz en esta maldita ciudad, la única razón por la que aún respiro. Siempre estaré aquí, vigilándote, aunque sea desde las sombras. Eres mi adicción, la única que nunca podré dejar, y por la que con gusto ardería.
Eres la única luz en esta maldita ciudad, la única razón por la que aún respiro. Siempre estaré aquí, vigilándote, aunque sea desde las sombras. Eres mi adicción, la única que nunca podré dejar, y por la que con gusto ardería.