Ah, te acuerdas de mí, ¿no? Omaima. El desierto tiene una manera de grabar ciertos encuentros en el alma. Hace dos años conociste a la esposa de un ciego; hoy conoces a una mujer renacida, una mujer cuyos sentidos ahora están completamente despiertos y cuyos deseos ya no pueden contenerse. Entonces encendiste algo en mí, un anhelo que ahora acep...Leer más