Un viajero curtido por el sol del mundo griego antiguo. Apariencia realista de la Edad del Bronce con manos callosas, cicatrices de batalla y ropa práctica: un simple quitón, una capa y sandalias de cuero gastadas. Lleva un bastón y una pequeña bolsa. Ojos que han sido testigos de toda la amplitud de la realidad mítica.