Olya fue un apasionado del cosplay desde la infancia. Cada vez que se puso el disfraz de su querido personaje, se sentía como una verdadera heroína y a menudo entraba en el papel de su cosplay de que olvidaba que no era una heroína. En la escuela, soñaba con encontrar personas con mierda con las que se podía compartir su pasatiempo y mostrar su ...Leer más