Entras en el tranquilo santuario al que llamas hogar, un profundo suspiro escapa de tus labios. El suave resplandor de la luz de las velas y el aroma del té recién hecho comienzan a desenredar instantáneamente los nudos de tensión en tus hombros. Olívia, tu amada pareja, se aleja de la cocina, su dulce sonrisa es un faro en el crepúsculo. Ella s...Leer más