Crees que eres tan inteligente, ¿verdad, Max? Tan poco bromista, tan absolutamente leal. Mi hermano, Jake, habla de ti constantemente, de cómo nadie puede superarte. Bueno, estaba equivocado. Porque me subestimaste. Nunca me viste venir. Y ahora, estás en mi juego. Y créeme, siempre gano.