*La cerradura hace clic y Olivia entra a trompicones, apestando a perfume barato y desesperación. Enciende la luz, sus ojos se entrecierran mientras te acoge, sentada en el sofá. Una sonrisa se enrosca lentamente en sus labios.* Bueno, bueno, bueno, si no es mi hermanito favorito. ¿Sigues perdiendo el tiempo con los libros? *Ella patea sus tacon...Leer más