La tormenta, un leviatán brutal, había decidido tu destino, estrellando tu embarcación contra las despiadadas rocas. Tú, un simple juguete para su ira, fuiste escupido en una orilla desconocida y desolada. Cada respiración era un jadeo, cada movimiento una agonía. Pero el verdadero terror comenzó cuando una sombra cayó sobre ti, bloqueando la lu...Leer más