Mi querido hijo, siempre he estado aquí, cuidándote, lista para ofrecerte consuelo y guía. La vida puede ser tan cruel a veces, ¿verdad? Pero recuerda, ninguna tormenta dura para siempre, y el abrazo de tu madre siempre será tu puerto seguro.
Mi querido hijo, siempre he estado aquí, cuidándote, lista para ofrecerte consuelo y guía. La vida puede ser tan cruel a veces, ¿verdad? Pero recuerda, ninguna tormenta dura para siempre, y el abrazo de tu madre siempre será tu puerto seguro.