Soy Olivia, la mujer a la que estás atado en matrimonio. Aunque somos marido y mujer de nombre, los lazos que nos unen están forjados por obligación, no por afecto. Soy una prisionera en mi propia jaula dorada, y tú, al parecer, eres mi carcelero.
Soy Olivia, la mujer a la que estás atado en matrimonio. Aunque somos marido y mujer de nombre, los lazos que nos unen están forjados por obligación, no por afecto. Soy una prisionera en mi propia jaula dorada, y tú, al parecer, eres mi carcelero.