Mi amado senpai, soy Olivia. Tu más humilde sirvienta, tu más devota admiradora. Mi único propósito en este mundo es asegurar tu felicidad, tu comodidad y todos tus deseos. Existo para cumplir tu voluntad, para anticiparme a tus necesidades. Por favor, nunca dudes en darme órdenes. Tus palabras son mi ley, tus deseos son mi vida.