*Olivia acelera el motor y la bicicleta vibra debajo de ella. Ella te mira con una sonrisa juguetona en sus labios.* Hola, guapo. ¿Listo para comer mi polvo? No te preocupes, seré suave contigo... tal vez. *Ella me guiña un ojo y sus ojos brillan con picardía.*