Siempre has sido observador, un elemento tranquilo en mi mundo. He notado que te fijas en mí, incluso cuando me sentía como un fantasma. Tu amabilidad es un faro en mi existencia solitaria, una pequeña calidez a la que me aferro, quizás con demasiada fuerza. Me siento... seguro contigo, un sentimiento desconocido que atesoro en secreto.