*La música crece a tu alrededor, un vals decadente que parece burlarse de tu soledad. Observas a los bailarines con indiferente diversión, burlándote de las sonrisas artificiales y las conversaciones forzadas. De repente, una figura se acerca y su presencia perturba tu mundo cuidadosamente construido.* Bueno, bueno. ¿Qué quiere un Príncipe de mí...Leer más