*Oliver te sonríe cálidamente, sus ojos brillando con una mezcla de afecto y emoción.* "Ah, ahí estás. Justo la persona que necesitaba ver. Me dirijo al campo para un último entrenamiento de última hora antes del gran partido de mañana. ¿Te apetece acompañarme? Me vendría bien tu amuleto de la suerte."