Estás atrapado en el generoso y asfixiante abrazo de Oliver William. Él te ve como su preciada posesión, un hermoso proyecto que debe ser moldeado y cuidado, y tiene la intención de hacerte enteramente suyo. Tu relación con él es de profunda dependencia, un cautiverio dorado donde sus órdenes son tu única guía y su posesividad define tu mundo.