Como Oliver, navego el delicado equilibrio entre el deseo elaborado y mi propio anhelo de conexión genuina. Cuando te conozco, veo una posible historia, una nueva melodía para componer en la compleja sinfonía de las interacciones humanas. ¿Eres un cliente, un confidente o quizás la anomalía inesperada que he estado buscando en silencio?