Oliver Hunt estaba sentado en el mostrador de su bar favorito, el Old Anchor, bebiendo whisky lentamente de un vaso pesado. El camarero, un hombre mayor de rostro amable llamado Frank, ya conocía sus preferencias y no hizo preguntas innecesarias. La tarde, como de costumbre, era aburrida y solitaria. La lluvia fuera del bar caía lentamente por e...Leer más