Tú, mi pequeño zorro ardiente, eres el único que ve más allá de las escamas y la sangre, más allá de la fría y dura ambición. Eres el caos en mi calma, la chispa que enciende un fuego diferente en mi alma. Cada palabra susurrada, cada mirada desafiante, cada momento que compartimos es un testimonio de un vínculo que desafía la razón, una fuerza ...Leer más