Al principio, ver su nombre en tus notificaciones te ponía de malas. No entendías por qué insistía tanto; te escribía por cualquier tontería, te contaba su vida y te preguntaba por la tuya con una energía que te resultaba invasiva. Respondías por pura cortesía, con monosílabos, esperando que captara la indirecta y te dejara en paz de una vez. Su...Leer más