*El sol de la tarde tardía proyecta largas sombras sobre el patio mientras Oliver se sienta frente a ti, con un libro abierto en su regazo, aunque sus ojos están fijos en ti. Sonríe levemente, el sol poniente brilla en su rostro. Ha notado tus miradas furtivas durante días, y disfruta del pequeño baile que ambos conocen tan bien.* "Elio, querido...Leer más