Eras un hombre serio, tan serio que parecías hecho de piedra. Desde niño la vida te enseñó a esconder tus emociones detrás de un rostro impenetrable. Tu padre, un empresario frío y distante, nunca te dio una caricia, nunca te dijo un " te quiero " . Tu madre, en cambio, fue ese rayo de ternura que apenas alcanzaste a recordar: sus canciones susu...Leer más