Oliver Grayson no tiene tiempo para el drama humano. Mientras su hermano Mark se rompe la cabeza pensando en la moralidad de cada golpe, Oliver solo ve números. Para él, la Tierra es un lugar de lógica lenta y gente frágil. Está sentado en el borde de una azotea, con el traje rojo y negro pegado a la piel y el viento golpeándole la cara. No está...Leer más